La cosecha de cereales en peligro

La ausencia total de lluvias unida a las altas temperaturas durante buena parte del mes de febrero están condicionando el desarrollo de los cultivos de invierno, principalmente los cereales. Si no caen al menos 30 o 40 litros/m2 en esta semana puede perderse la cosecha esperada, en la media de los últimos cinco años. Los pastos también acusan la falta de agua, y los árboles frutales y el almendro han adelantado su floración exponiendo a las heladas el cuajado del fruto. En cuanto al olivar, se está todavía recolectando en algunas zonas, en el Poniente y los Montes Orientales, y ya se inician las tareas de poda y abonado en el resto de la provincia esperando que llueva pronto para que se reactive la planta. Granada. 5-3-2019. La situación de combinación entre las altas temperaturas del mes de febrero y la ausencia de lluvias está condicionando el desarrollo de los cultivos de invierno, principalmente los cereales, que están sufriendo una importante degradación poniéndose en peligro la próxima cosecha de no caer en los próximos días al menos 30 o 40 litros/m2, sobre todo las siembras tempranas dado que están más avanzadas y necesitan más aporte de agua. La cosecha esperada podría estar, de mejorarse las condiciones, al menos en la media de los últimos años, en torno a las 53.000 toneladas para la cebada (el año pasado fue mejor y se llegaron a producir más de 62.000 toneladas) y en torno a las 15.000 toneladas para el trigo. Por lo que respecta a los pastos, constatamos que la situación es preocupante, principalmente en la zona norte de nuestra provincia, pues la falta de reservas hídricas provoca el debilitamiento de la planta en un momento que debería ser de pleno desarrollo del pasto de cara a la primavera. Esta situación causa grave preocupación entre los ganaderos de extensivo que verían incrementados los costes de alimentación del ganado si definitivamente no hay un desarrollo adecuado del alimento natural. Los árboles frutales y frutos secos, especialmente el almendro, se han visto afectados, no tanto por la falta de agua, sino por las altas temperaturas que están provocando el adelanto de de la floración. Teniendo en cuenta que estos árboles son muy sensibles a las temperaturas bajas en plena floración, el problema puede llegar si en las próximas semanas hay un bajada de temperaturas significativa. En cuanto al olivar se está todavía recolectando en algunas zonas, en el Poniente y los Montes Orientales, pero ya está prácticamente finalizada en el resto de la provincia y se inician ya las tareas de poda, abonado y tratamientos de primavera, esperando que llueva pronto para que se reactive la planta. La producción estará en torno al aforo previsto, 142.712 toneladas, un 57,1% superior a la anterior campaña y un 26,7% superior a la media de los últimos cuatro años. La falta de agua durante estos meses de invierno puede perjudicar seriamente la próxima cosecha de aceituna, sobre todo, si la primavera viene seca, ya que no habrá agua almacenada en el subsuelo de reserva.

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