Asombro e indignación por la campaña del Gobierno contra el sector agrario

ASAJA GRANADA pide la rectificación del dañino y malintencionado mensaje que lanza el Ministerio de Trabajo con esta campaña específica de inspección para detectar casos de “esclavitud o prácticas similares” en explotaciones agrícolas, que nada tiene que ver con la realidad del campo español.  Igualmente, apela al cese de la ministra Yolanda Díaz por sectarismo e incompetencia.

Granada 14-05-2020. La campaña específica ordenada por la dirección de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social a las jefaturas provinciales de toda España para detectar casos de “esclavitud o prácticas similares” por parte de empresarios agrícolas, con visitas conjuntas de la Guardia Civil y cuestionarios inaceptables (¿presenta el trabajador  magulladuras? ¿muestra el trabajador signos de ansiedad? ¿existen otros indicios de confusión mental o violencia? ¿muestran los empleadores un comportamiento violento?), nos asombra e indigna por el mensaje tan dañino y malintencionado que encierra y el desconocimiento de la realidad actual del campo español, regulado como se sabe por convenios colectivos y con disposiciones del propio Gobierno en materia de mano de obra extranjera. Nada más lejos de la imagen de trabajos forzados y esclavitud que está proyectando el Gobierno con este injustificado plan.

Se trata de un ataque en toda regla a los agricultores y ganaderos movido por el sectarismo ideológico de la ministra Yolanda Díaz que en nada ayuda a la convivencia pacífica entre sindicatos y empresarios agrícolas y, por ello, apelamos al presidente del Gobierno a que ordene su cese inmediato, y, asimismo, al propio ministro de Agricultura amparo y contundencia ante la propia ministra para que no parezca que apoya esta actuación y quede nuestro sector a merced de países competidores que aprovecharán para atacar nuestras producciones.

Debería preocuparse el Gobierno más por la falta de rentabilidad del sector primario y los bajos precios en origen en lugar de vilipendiarlo y valorar cómo en los meses de la pandemia los agricultores y ganaderos han abastecido a la población, han dado empleo de calidad y han colaborado solidariamente con sus pueblos en labores de todo tipo.