ASAJA GRANADA apoya la instalación de mallas antigranizo en la Alpujarra alta

Nuestra organización agraria lleva años reivindicando esta y otras medidas al Consejo Rector del Parque Nacional de Sierra Nevada y a la anterior Administración autonómica, en defensa de la actividad agroganadera como forma de vida de los pobladores de la comarca, encontrándose siempre con la negativa sin fundamento de las autoridades rectoras y los responsables políticos. La Proposición No de Ley (PNL) presentada por Vox y aprobada por el Parlamento andaluz a finales de febrero con el apoyo de todos los partidos políticos, salvo el PSOE, despeja ahora el camino para cambiar, al menos en este punto, la normativa de Parques Protegidos desde la propia Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía.

Granada, 17 de julio 2020.- ASAJA GRANADA lleva años peleando con la anterior Administración autonómica y desde el propio seno del Consejo Rector del Parque Nacional de Sierra Nevada para que se gestione el espacio protegido de los pueblos de la Alpujarra teniendo en cuenta las necesidades de sus pobladores y la actividad agroganadera de la que estos dependen. Las restricciones que sufren con relación a las prácticas agrícolas y ganaderas no se limitan a la prohibición de colocar mallas antigranizo para la protección de sus cultivos a cotas superiores a los 900 metros, sino que incluyen todo tipo de trabas como transitar y acceder con vehículos a las fincas, para cultivar determinadas parcelas, para ampliar una balsa, para cortar broza en la sierra, para limpiar las acequias, para arreglar caminos, etc. La Proposición No de Ley (PNL) presentada por Vox para permitir la instalación de mallas antigranizo en los cultivos de la Alpujarra granadina, aprobada por el Parlamento andaluz a finales de febrero con el apoyo de todos los partidos políticos, salvo por el PSOE, despeja ahora el camino para cambiar, al menos en este punto, la normativa de Parques Protegidos desde la propia Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía. Ninguna justificación ha tenido la oposición basada en un impacto visual que no es tal, al no poder compararse con los plásticos de invernadero siendo las mallas de un material completamente distinto que se camufla con el paisaje.

Las últimas tormentas han ocasionado, precisamente, severos daños en los hortícolas (tomates, habichuelas, calabacín, pimientos) y frutos rojos (frambuesas fresas, zarzamoras) que se cosechan a cotas superiores a los 900 metros, esta vez el municipio más afectado ha sido el de la Alpujarra de la Sierra, formado por los pueblos de Mecina Bombarón, Yegen, El Golco y Montenegro. Otros municipios amenazados a menudo por el granizo son Bérchules, Nevada, Válor, Juviles, Cástaras, Trevélez, Busquistar y Pórtugos. Se podían haber evitado. La agricultura en estos pueblos de alta montaña es el principal medio de vida y de contención de la despoblación, y los productos y frutos que aquí se crían son de una extraordinaria calidad, sin necesidad de uso de fitosanitarios. Tienen, además, salida al mercado en épocas en las que no hay abastecimiento, por lo que son altamente demandados.

No es justo limitar y dejar desprotegidos a estos agricultores originarios de la tierra y conocedores del medio natural en el que viven, y esperamos que la Junta de Andalucía desarrolle cuanto antes la nueva normativa que regule y permita a estas familias, que solo tienen ingresos del campo, proteger sus cultivos con la única medida posible, que ya tiene el camino abierto. Asimismo, instamos a que mientras se aclare la situación se suspendan todos los procedimientos sancionadores tramitados y los que pudieran darse por nuevos incumplimientos.